
Bueno, como algunos sabrán, o habrán leído por ahí, el lunes pasado nos dejo Mariana. Cayo ante la insolencia del viento, se durmió para siempre en medio de una caricia helada del Mont Blanc. Dolor, desolación, rebeldía, consternación…. Que puedo deciros, amigos mios, tan solo deseo la paz para todos nosotros que tanto la conocimos, para tantos de nosotros que ella era ese rincón, refugio fundamental. Aquí quiero dejar mi testimonio, mi pequeño recordarte Mariana, en estos dias en que tu voz aun resuena en nuestros dominios.
A la Mariana, “la huerti” como cariñosamente le deciamos en los ya lejanos tiempos de Beaucheff se encuentra entre una de las personas mas apasionadas, mas amantes de la vida que me ha tocado conocer. Por largos años entablamos una amista entrañable, prácticamente de hermanos y compartimos muchas cosas juntos. Conocí a la Mariana en marzo del 98, cuando ambos entramos a estudiar Plan comun de ingenieria a la Chile. Recuerdo perfectamente cuando entro en la sala de clases (como siempre algo atrasada) y llamo mi atención su pelo castaño siempre largo (algo que conservo siempre casi como un distintivo de su personalidad). Aunque uno entra a estudiar plan comun de ingenieria eran varios los de nosotros que teniamos otros planes, y nuestro inocente gusto por la astronomia y la fisica nos habia hecho entrar a Beaucheff con esperanzas de seguir la vida

academica. La Mariana estudio en el Manuel de Salas, lugar que inculco sus grandes valores, y le entrego muchas de sus mas cercanas amistades. Fue la mejor estudiante de su generación y incluso ganó el premio de la comuna de ñuñoa al mejor estudiante (la que le hizo merecedora de una radio de muy dudosa marca entregada por el mismisimo Sabat, cosa que no la ponia de muy buen humor y recuerdo que usabamos para molestarla). Recuerdo que entro en el lugar 15 a Beaucheff siendo la mujer con mejor puntaje que entraba ese año a ingeniería. Desde el comienzo se destaco como excelente estudiante.
Su gusto por la física viene desde muy temprano. Su padre, Luis Huerta, supo exaltar este gusto, y fue una persona privilegiada en ese aspecto ya que mientras muchos de nosotros jugabamos a la pelota, o soñabamos con He Man, o maradona, ella se pasaba las largas tardes de domingo discutiendo con su padre sobre relatividad, o historia de la ciencia….ella siempre comentaba que hubiera querido no tanta seriedad en su infancia…pero en el fondo amaba la física de una manera muy profunda y es una de las razones de su amplia visión del mundo. También desde pequeña compartió muchos otros hobbies. . Los scout en el Manuel de salas fueron su primer gran acercamiento al mundo natural que tanto amaba, a esa búsqueda de si misma en los lugares mas inimaginables. Ahí forjo sus grandes amistades de infancia. Soñaba con ir al África, desde que la conocí me decía que quería ir a cuidar chimpancés. Creo que ese era su más grande sueño. Yo creo que una de las cualidades mas grandes de la Mariana era su inmensurable amor tanto por la naturaleza como por la cultura y todo lo que eso significa…aunque en minutos de rabia decía que amaba mas a los animales que a los hombres, capaces (los últimos) de una crueldad sin limites, en el fondo ella amaba al ser humano y su profunda significancia por sobre todas las cosas.
Una de las cosas que mas me impresionaba de la Mariana no era sólo la gran cantidad de cosas que siempre abarcaba, sino la pasión con que las hacia. Cuando se dedicaba a algo, fuera lo que

fuera, uno podía sentir ese ímpetu que acompañaban siempre sus actos. Era un alma con una libertad sin límites. Recuerdo por ahí en septiembre o octubre del 98, planeamos ella, dos amigos y yo una excursión al cerro la campana. Comenzamos el ascenso, pero como se hacia tarde no sabíamos si subir o no. La mariana entonces no pudo conformarse con la idea de no llegar a la cima…y subió corriendo en 30 minutos!!!.Recuerdo que esa semana en la facultad le costaba mucho subir las antiguas escaleras de Beachueff producto de lo adolorida que quedo por el esfuerzo…Que manera de reirnos.
En ese año la mariana combinaba nuestros primeros pasos en la ciencia con sus estudios de piano. Con gran esfuerzo estudiaba en la escuela moderna. Algunas veces en las mañanas nos escapábamos de clases, y subíamos al octavo piso de la torre central de Beaucheff donde había un piano y ella practicaba sus lecciones mientras yo escribía, me dedicaba a la lectura o a terminar alguna tarea. También con la Mariana y otros compañeros fundamos ese año un club de aficionados a la astronomía. Auriga (el cochero) que era el nombre del grupo, culmino ese año sus actividades con un inolvidable viaje a Vicuña. Dentro de las actividades había una visita al observatorio Tololo. Estábamos obsesionados con la Mariana con la idea de ver como se habrían las cúpulas blancas y no queríamos ba

jar antes de verlas. Lamentablemente la visita termino naturalmente antes de eso. Ante la posibilidad de ver nuestro sueño frustrado nos metimos dentro de una de las cúpulas esperando que nadie se diera cuenta de nuestra falta. Ahí fue cuando un astrónomo me vio y me llevo directamente a los buses que esperaban, y Mariana alcanzo a esconderse en un baño. Se salio con la suya. Logro ver como las cúpulas se abrían. Pero como muchas veces en el futuro, la Mariana gracias a una mezcla de pasión y perseverancia lograría todos su sus sueños. Después del viaje ambos nos quedamos recorriendo el valle del Elqui, creo que ahí fue el verdadero comienzo de nuestra gran amistad. En verdad compartimos muchos minutos bellos. Su alegría, su entrega, su motivación, su sentido de la aventura, nos marcaría a todos.
Nuestro primer año de ingeniería en Beaucheff nos marcaría para siempre. Fueron años duros y bellos. Alli forjo grandes amistades y tuvo la gran posibilidad de ingresar a la rama de montañismo de la Chile. Para nosotros el montañismo siempre había sido un sueño caro, un sueño futuro, pero la Mariana se las arreglo siempre para ir con mucho esfuerzo juntando sus materiales, y ahí comenzó algo que la llenaría por completo su vida. Para ella siempre todo significo mucho esfuerzo. Siempre con los pesos contados, sábado a sábado comenzó sus excursiones, para luego comenzar a integrar cordadas, y luego sus primeras ascensiones. Con sus cordadas hizo cumbres de bastante dificultad. Subío al aconcagua y en Perú nos dio el primer susto al saber que estaba muy cerca cuando un grupo de chilenos perdió la vida hace algunos años. Pasaron los años y se afianzó como andinista. Recuerdo una vez en el cine Normandie luego de ver la película “Un lugar en el mundo” que ella me comento que creía que su vida consistía en eso, en buscar ese lugar. Que no sabia donde estaba, pero que estaba decidida a encontrarlo. Pasaron los años, se convirtió en dirigente estudiantil, termino su licenciatura en física y comenzó a orientar sus rumbos hacia la física no lineal en su magíster. Recorrió Perú, Bolivia, estuvo en la selva ecuatoriana, hacia kayak, escalada, se hizo completamente vegetariana y en un proceso gradual comenzó a no consumir nada que nos sea biodegradable o reciclable. Su conciencia social se fue modelando.
Mientras terminaba el Magíster fue cuando fue aceptada en Francia, en la Ecole Normal, una de las escuelas mas prestigiosas de toda Europa, para continuar sus estudios de post grado. Antes de irse, inicio su relación con Rodrigo, su pareja.

Rodrigo también partía, pero a New York, a iniciar sus estudios de doctorado en matemáticas en el instituto Courant. Fue un primer año de una relación a distancia apasionada, como todo en su vida. Se frecuentaron mucho, en Paris, New York, hasta que Rodrigo consiguió transferir sus estudios a Paris. Su vida en Paris, se resume como una experiencia dura, en especial en su primer año. La lejanía de Chile y de los amigos, su soledad en una sociedad que rechaza de cierta manera a los sudamericanos, combinado con los estudios en física, que son famosos en la Ecole Normal por su dureza, se combinaron para crear en Mariana una sensación de lejanía; hizo de la Mariana una persona reflexiva y muy consciente de su entorno. También en este periodo tuvo que alejarse del montañismo debido a lo caro de los pasajes y equipos, ya que Paris no esta precisamente muy cerca de los Alpes. Con Rodrigo hicieron del viajar su gran motivación. Ahorraban todo lo que podían. Así fue como planearon su primer gran viaje al África donde recorrieron 5 países durante un poco mas de un mes. Su experiencia fue de gran profundidad. Recuerdo que me comento un día luego de su viaje que lo que mas le había impresionado fue que en África comprendió la existencia de un mundo amplio, donde de nada te sirve la educación, ni el conocimiento….en medio del África es donde entiendes que la vida es de una diversidad sin limites, en lugares donde todo lo que has aprendido no te sirve de nada, donde de cierta manera todo esta patas arriba. De ahí vinieron los viajes a Tailandia y la India.
Después de tres años en París cansada de la soledad de una cuidad inhóspita, bellamente triste, la Mariana consigue ser trasladada a terminar su doctorado a Grenoble. Esta al lado de los alpes, Victor!, me llamo cuando supo la noticia, estaba sin mas, radiante de felicidad. Por suerte Rodrigo también la acompañaba. El también había conseguido una beca en Grenoble. Creo que su último tiempo en Grenoble le devolvieron mucho que Paris le había quitado. En verdad estaba feliz. Comenzó un curso de instructor de montañismo y tenia planes en un futuro de volver a chile y hacer del andinismo su vida. Quizás buscar especializarse en glaciología, tratando de combinar sus dos grandes paciones, el andinismo y la física. Yo tuve la oportunidad de estar es su casa en Grenoble hace un año, justo antes de su viaje a la India. Ahí también conocimos a su cordada, que murió con ella, estuvimos conversando una noche en su casa en Grenoble. Era gente llena de sueños, y como la Mariana con un gran amor por la montaña y la vida. También habían comprado un piano, ya que Rodrigo compartía con ella el gusto por la música, y toca con gran talento. Vivía con una hermosa sencillez, siempre muy informada de todo y de todos, muchas veces terminábamos nuestras conversaciones discutiendo sobre los sucesos del mundo. Sobre sus últimos días, creo que ella estaba en paz, feliz y plena por su vida en Europa, disfrutaba mucho de sus amigos, y con Rodrigo salían cuando podían a excursiones y principalmente hacían mucha escalada. También aprovechaban de recorrer Europa. Su idea del Mont Blanc la tenia hace mucho, incluso intento el ascenso una vez anteriormente, pero la

cumbre le fue esquiva.
En una de nuestras últimas conversaciones me comento que se sentía en un estado de tranquilidad profunda, y reímos asegurando que nos estaba llegando el “viejazo”. Sabemos que esa paz reflejo de una gran alegria por la vida, el saber que se lucha y se llega a la meta. Que nada es imposible cuando uno sueña y lucha por ello con toda la fuerza. Para nosotros la pronta partida de Mariana es una dualidad constante, el gran misterio, de la vida y la muerte que no son consecutivas sino simultaneas. Siempre ella fue un ejemplo a seguir. Su amor por la vida seguirá en nuestros recuerdos como una gran lección.